Las decisiones educativas deben ajustarse al desarrollo real, eligiendo los entornos que mejor favorezcan a los adoptados
Cada situación será diferente, también dependiendo de cuántos meses los padres hayan podido convivir con la criatura, de la edad que tenga o de lo madura que sea.
Pero, es muy probable que, en su corta historia, no haya tenido todas las posibilidades de desarrollo que tienen habitualmente los niños criados en familia.
Quizá su desarrollo cerebral esté más alineado con el de niños un poco más pequeños, y les resulte más adecuado empezar el cole en un curso inferior al que les correspondería por edad cronológica.
En otros casos, podría ser útil no enviar a la criatura a la escuela infantil o esperar el inicio de la escuela obligatoria antes de apuntarla al cole.
Por otra parte, podría ser que la escuela infantil, con muchos niños, le recuerde al orfanato y no se sienta cómoda. En ese caso sería mejor una solución más familiar, como una canguro o una madre de día con un número limitado de niños.
Con estos comentarios, queremos que no juzguéis a las familias adoptivas por sus decisiones o no deis por sentado que todos los niños lleguen a ciertas etapas evolutivas en el mismo momento. Cada uno es diferente y con el apoyo de la escuela y de especialistas, se elegirá el momento más adecuado y el mejor ambiente para la criatura.