Ofrezcamos apoyo sin forzar las celebraciones
Para muchas criaturas adoptadas, los cumpleaños o el Día de la adopción pueden ser fechas ambivalentes. Pueden mezclar alegría y tristeza: alegría por tener una familia y tristeza por la pérdida de la anterior.
No es raro que esos días haya más llanto, rabia o silencio. Muchos adultos adoptados comentan que suelen pensar mucho en su madre biológica el día de su cumpleaños, de hacerse preguntas o de recordar los cumpleaños de su infancia como días tristes.
Lo mejor es ofrecer disponibilidad emocional, sin forzar la celebración.
Si quieren hablar de lo que sienten, escuchémosle; si no, acompañémosle con calma.